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Eliminación de verrugas y lunares

Las verrugas y lunares representan dos de las alteraciones de la piel más frecuentes. Normalmente, no se corresponden con alteraciones cutáneas malignas pero en determinadas ocasiones pueden desembocar en complicaciones de salud, de ahí que una valoración certera y a tiempo sea crucial para evitar cualquier tipo de problema. Para ello, el doctor Joaquín Pérez-Guisado Rosa evaluará cada caso de forma personalizada primeramente para descartar cualquier malignidad de la lesión y, posteriormente, para elegir la técnica de eliminación con menores secuelas estéticas y mayor probabilidad de éxito, ya que tiene la especialidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

LUNARES

Los lunares, nevus o nevos son muy frecuentes y la mayoría de las personas tienen alguno repartido por cualquier parte del cuerpo. Son diminutos crecimientos cutáneos desarrollados a partir de los melanocitos y normalmente varían en forma y tamaño. Muchos miden menos de 1 cm y la mayoría son inferiores a 6 mm y pueden ser rugosos o lisos, planos o abultados e, incluso con presencia o no de pelo, siendo su coloración mayoritariamente oscura. Las personas con más de 50 lunares tienen mayor probabilidad de desarrollar melanoma que es un tipo de cáncer de piel, por lo que debemos estar atentos a los cambios que puedan aparecer en ellos y ser revisados periódicamente.

Los cambios a los que hay que prestar especial interés en un lunar son los conocidos como el ABCDE del melanoma:

  • A: apariencia asimétrica de una mitad del lunar con respecto a la otra.
  • B: bordes irregulares.
  • C: cambios en la coloración del lunar.
  • D: diámetro superior a 6 mm de ancho.
  • E: evolución; lunar que cambia su aspecto.

Además, hay que estar atentos a si un lunar genera picor, dolor, sangrado, presenta sequedad en la piel o cualquier otro signo ABCDE que advierta de melanoma, en cuyo caso se debe realizar una biopsia tras su extirpación para determinar su malignidad.

VERRUGAS

Las verrugas son lesiones epidérmicas caracterizadas por un sobrecrecimiento cutáneo que provoca en la mayoría de las ocasiones una elevación en la zona, aunque también pueden ser planas. Son bastante frecuentes y suelen ser de naturaleza benigna. Pueden ser causadas por una infección viral del papilomavirus en los queratinocitos (células epiteliales) aunque otras son de naturaleza no viral como los fibromas. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y pueden presentar diferente forma. Normalmente suelen ser asintomáticas y no generan dolor, salvo que estén localizadas en un área corporal que soporte peso, como por ejemplo, la planta del pie, que en ese caso si pueden llegar a ser dolorosas.

Podemos clasificarlas clínicamente en verrugas cutáneas (comunes, en mosaico, filiformes, periungueales, palmoplantares y planas) y verrugas en mucosas (papulosis bowenoide y condilomas acuminados).